¿Cuándo conviene?
- Baños amplios, donde sobra el paso para entrar de lado.
- Proyectos que buscan la lectura más limpia posible.
- Cuando se quiere cero mantenimiento: sin bisagra ni riel, no hay nada que se desajuste.
Qué hay que considerar
Es el único que depende del proyecto de plomería: sin puerta, el agua se contiene por geometría y no por sello. Hay que dirigir la regadera hacia adentro y dejar suficiente tramo de piso con pendiente hacia la coladera. Si eso no se resuelve, se moja el baño y el cristal no tiene la culpa.
Cristal y herrajes
Cristal templado de 6, 8 o 10 mm según el tamaño de la hoja, y herrajes de acero inoxidable. El templado es obligado aquí: si llegara a romperse, lo hace en fragmentos sin filo. El espesor no es estética, es lo que evita que una hoja grande vibre al cerrar.
Cómo se mide
Un cancel se mide después de colocar el azulejo, nunca antes: el espesor del recubrimiento cambia el hueco y, en un cristal templado, no hay ajuste posterior — se fabrica a esa medida o no entra.
Se toman tres anchos —arriba, en medio y abajo— y se verifica plomo y escuadra. Los baños rara vez están a escuadra, y ahí es donde se decide si el cristal lleva perfil de ajuste o va a hueso.
Garantía
2 años contra defectos de fabricación, conforme a las condiciones establecidas en cada proyecto.
Preguntas frecuentes
Depende del proyecto, no del cristal. Sin puerta el agua se contiene por geometría: hay que dirigir la regadera hacia adentro y dejar tramo de piso con pendiente hacia la coladera.
Prácticamente ninguno. Sin bisagra ni riel no hay herraje móvil que se desajuste con el tiempo.
Necesita paso suficiente para entrar de lado por el hueco que queda junto al panel. En baños ajustados conviene un corredizo.



